EUROPA – El origen de las materias primas, la Comisión propone mantener el “status quo”

El 20 de mayo de 2015 la Comisión Europea publicó el informe sobre la indicación obligatoria del país de origen o del lugar de procedencia de los alimentos no transformados, de los productos a base de un único ingrediente y de los ingredientes que representan más del 50% de un alimento, además del origen de la leche y de algunas de sus carnes.

El reglamento “Food Information to Consumers”, se recuerda, había de hecho delegado al Ejecutivo Comunitario a presentar al Parlamento Europeo y al Consejo una serie de informes en los cuales – teniendo en cuenta los intereses de los representantes de la cadena (producción agrícola e importación, transformación industrial, distribución y consumidores) – considerar la oportunidad de ampliar la obligación de indicar el origen de algunos productos, y la procedencia de algunas materias primas, en las etiquetas de los productos alimenticios (1).

Las Direcciones Generales SANTE (ex DG SANCO) y AGRI después de haber evaluado la importancia del origen de la carne empleada como ingrediente de otros productos (p. ej., embutidos, lasaña y salsa boloñesa)  (LINK AD ARTICOLO PRECEDENTE) – han repetido el esquema tan conocido como predecible. En relación a la indicación del origen de alimentos no transformados (2) productos mono-ingrediente (p. ej., café, cebada y cereales en general, jugos de fruta, etc.) y de los ingredientes que representan más del 50% de un producto (p. ej., cereales en las harinas, vegetales en las conservas y en los congelados), Bruselas ha señalado como la información sobre el origen de las materias primas tenga una influencia inferior – en la elección de compra – respecto a otros factores como el precio, las propiedades organolépticas, la durabilidad y la simplicidad de uso (“convenience”).

campo mais

De acuerdo con los consumidores entrevistados además, el “Made in” (www.greatitalianfoodtrade.it/etichette-alimentari/etichette-trasparenti) y el lugar del cultivo de la materia prima tienen la misma importancia; en algunos casos concretos, el primer elemento podría tener un valor superior respecto al segundo. En virtud del lema “Divide y Vencerás”, se juega a confundir las cartas. Como consecuencia, el análisis costos/beneficios concluye también en este caso a considerar que el régimen actual resulta la mejor opción, en cuanto no incide en lo costos y por lo tanto en los precios de venta. Sin perjuicio a las facultades de los consumidores de elegir productos con orígenes específicos, y sin obstaculizar el libre intercambio dentro y fuera de la Unión Europea.

El destino parece entonces el del etiquetado de origen obligatorio para alimentos específicos o categorías de alimentos (3). Desde Bruselas no existe ninguna propuesta normativa, a excepción de la espera de los próximos pronunciamientos del Parlamento Europeo.

Dario Dongo



1 Reglamento UE 1169/11, Artículo 26.5.
2 Casi la totalidad de los productos no transformados, ya están obligados a citar la procedencia, basándose en las normativas europeas y nacionales del sector. Esto vale para las hortalizas, el pescado fresco, la miel y los huevos, por ejemplo.
3 Además de las categorías de productos citadas en la nota precedente, se recuerdan las previsiones específicas de indicación de la procedencia de las aceitunas molidas para producir aceites vírgenes y de las carnes de varias especies animales, a las que se suman en Italia los purés de tomate y la leche fresca.